En México se realizaban danzas rituales desde antes de la conquista de los españoles, pues es considerada como la única expresión artística entre los indígenas, por lo que existe una gran variedad de danzas prehispánicas que aún siguen vivas en algunos pueblos como la Danza de los Viejitos, la danza otomí de los Acatlaxquis, la Danza de los Arcos, la Danza de los Concheros, entre otras.
Pero también hay danzas prehispánicas que ya no se practican, como las más antiguas dedicadas a los Dioses (del fuego, del agua, de la lluvia, etc.) que ya no se realizan en su forma original, debido a que con la llegada de los españoles se fueron modificando con fines de evangelización.
En la actualidad, las danzas en México se mantienen vivas en la mayor parte del país, aunque han ido desapareciendo en lugares como el Istmo de Tehuantepec y la Península de Yucatán.
Pero también hay danzas prehispánicas que ya no se practican, como las más antiguas dedicadas a los Dioses (del fuego, del agua, de la lluvia, etc.) que ya no se realizan en su forma original, debido a que con la llegada de los españoles se fueron modificando con fines de evangelización.
En la actualidad, las danzas en México se mantienen vivas en la mayor parte del país, aunque han ido desapareciendo en lugares como el Istmo de Tehuantepec y la Península de Yucatán.

